La mañana resulta más agradable cuando el desayuno es sencillo y rápido. Mezcla yogur, fruta y un puñado de frutos secos o granola: te llevará unos minutos y te dejará saciado. Empezar así el día ayuda a mantener la ligereza, a prepararse para las tareas y a crear un estado de ánimo positivo sin prisas.
